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Vuelo Recto y Nivelado

 

Volar recto y nivelado es justamente lo que su nombre indica: mantener el avión en la dirección establecida mientras se mantiene una altitud constante. El desarrollo de esta habilidad es esencial durante todo el entrenamiento por lo que es importante establecer desde el comienzo unos hábitos correctos.

Volar recto y nivelado requiere dos cosas:

Mantener una altitud constante y

Seguir una trayectoria rectilínea.

Veamos cada una de estas tareas por separado.

 

 

Mantener una Altitud Constante

 

Para mantener una altitud constante se requiere el manejo simultaneo de dos controles: la potencia, y el timón de profundidad.

Una vez que hemos alcanzado la altitud deseada, disminuiremos/aumentaremos potencia hasta alcanzar el régimen recomendado de crucero. Mediante el mando del timón de profundidad estabilizaremos el avión. Una vez casi estabilizado, lo compensaremos hasta tenerlo perfectamente nivelado.

Si ahora queremos subir a una nueva altitud, aumentaremos la potencia, y el avión tenderá a subir manteniendo la misma velocidad. Una vez alcanzada la nueva altitud, disminuimos a la potencia anterior y el avión se estabilizará prácticamente solo.

Si al contrario lo que queremos es descender, quitaremos potencia, por lo que tenderá a bajar manteniendo la misma velocidad. Una vez alcanzada la nueva altitud, aumentaremos gases a la potencia anterior y de nuevo estaremos estabilizados.

 

 

Seguir una Trayectoria Rectilínea

 

Volar en una dirección concreta es algo más sencillo que conservar constantes altitud y velocidad. nuestra tarea principal en este caso es poner al avión en la dirección deseada y mantenerlo con las alas niveladas respecto al horizonte. Cualquier grado de alabeo provocará que entremos en en una trayectoria curvilínea.

Para mantener la dirección de vuelo (rumbo constante), elegiremos como referencia dos o más puntos directamente en nuestra línea de visión y mantendremos el morro alineado con esos puntos.

Normalmente, nuestra intención será cubrir un tramo de ruta de la forma más eficiente posible, y para eso intentaremos seguir una línea recta que es la distancia más corta entre dos puntos.

Pero en el aire basta un ligero viento de través para que el avión se desvíe del punto de destino (deriva), o un pequeño alabeo para que el avión no vuele rectilíneo. Podemos controlar el alabeo pero no el viento de costado, así que para no desviarnos del punto de destino tenemos dos opciones:

corregir la deriva seleccionando un rumbo mayor o menor según la fuerza del viento;

poner el rumbo deseado, elegir un punto en el horizonte frente a el y mantener el morro enfilado a ese punto,   chequeando con el indicador de dirección ocasionalmente para comprobar que vuela en la dirección adecuada

 

 

El Compensador

 

El secreto para mantener la velocidad y/o la altura radica en un uso adecuado del compensador. Cada vez que cambiemos la actitud de vuelo deberemos de volver a compensar el avión.

Préviamente mediante los gases, mandos cambiaremos nuestra actitud (ascenso, nivelado, descenso ) y posteriormente compensaremos, y conforme se vaya adaptando a la nueva situación iremos haciendo pequeños ajustes hasta obtener el efecto deseado.